viernes, 13 de julio de 2012
SANCIONES PARA CONDUCTORES
PARA ESTAR A TONO CON EL REGIMEN DE MIEDO Y REPRESION QUE VIVE EL ECUADOR SE HAN DECRETADO LAS VELOCIDADES MAXIMAS PARA CONDUCIR VEHICULOS. EL LIMITE DE 50 K/H ES ABSURDO Y LO UNICO QUE HARA ES CONGESTIONAR MÁS EL TRÁNSITO, AGRAVAR MUCHO MAS EL CAOS DE TRANSITO QUE NI EL GOBIERNO NI EL MUNICIPIO PUEDEN SOLUCIONAR. PERO LO MAS GRAVE SON LS SANCIONES, QUE CONFORME CON EL ART. 145 IMPONEN TRES SANCIONES POR UNA SOLA INFRACCION. ESTO YA NO ES ACUMULACION DE PENAS, ESTO ES COMBO DE SANCIONES. ES INSOLITO QUE MEREZCA LA MISMA PENA DE PRISION QUIENES CONDUCEN SIN HABER OBTENIDO LICENCIA O QUIENES AGREDIEREN DE OBRA A LA POLICIA CON UNA PERSONA QUE MANEJA A 61 KM/H . PERO COMO EL GOBIERNO QUIERE QUE EL MIEDO SEA DE TODOS Y COGER MONTONES DE DINERO EN MULTAS, YA ESTÁN HECHOS , LA REVOLUCION AVANZA HACIA EL ABISMO, VIVA CORREA
martes, 3 de julio de 2012
MENTE POSITIVA Y MENTE NEGATIVA
Generalmente nos fijamos en las psicopatologías, pero poco reparamos en las psicopatías, que diariamente perturban la armonía individual y social. La sociedad moderna está afectada por una serie de "enfermedades mentales" que conducen hacia cuadros de verdadera neurosis. La tristeza, disminuye nuestras fuerzas y afecta el liderazgo, no podemos entender un líder triste, que con semejante actitud no podria influir en ninguna persona. El desaliento, es otra manera de ir muriendo poco a poco, disminuye nuestra vida y en tal actitud no podemos dar vida a nadie, primero hay que tener para dar y no olvidemos que nuestra permanente obligación es dar y sobre todo dar vida. La envidia, nos convierte en seres inferiores; más aún el compararse con los demás conduce a la amargura, porque siempre encontraremos personas inferiores o superiores a nosotros. Los envidiosos siempre encuentran defectos en los otros, los líderes siempre estimulan las virtudes en sus semejantes.
Tomado del Libro El Poder de la Palabra, pag. 235 autor: Bernardo Jaramillo Sáenz
Tomado del Libro El Poder de la Palabra, pag. 235 autor: Bernardo Jaramillo Sáenz
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
